
mi mujer niña escuchando a mi mujer sabia
como me salió en una de las cartas del tarot
por young lady algodón
mi mujer niña escuchando a mi mujer sabia
como me salió en una de las cartas del tarot
(luego de poner play, comiencen a a leer)
verano
calor
mucho calor
tarde de verano y mucho sol
humedad y calor
estoy una tarde de febrero sentada en el patio trasero de una casa al interior del estado de Sao Paulo.
estoy sentada sobre un tablón que hace de banco sobre unos ladrillos rojos.
el calor me invade y no me deja hacer mucho más que estar sentada ahí mirando la tarde pasar...
es un calor que envuelve y hace parar el tiempo, es tiempo pausado de ciudad chica...
se siente silencio, se sienten los perros que ladran a un par de cuadras, se siente la vecina que sale a colgar la ropa en su patio trasero.
se siente un auto pasar, en mucho rato no pasarán más autos.
suena el filtro de la piscina que está enfrente de nosotros, bueno en la casa de atrás, pero nosotros en el patio trasero, vemos el reflejo del agua de la piscina en nuestra frente, es un reflejo en el techo de la casa del vecino.
me gusta la sensación de calor y humedad, me gusta el poder estar sentada en un banco con ese calor y esa humedad, sin tener nada que hacer, sólo dejar el tiempo pasar.
es tensión y relajo, es amor odio por ese agotador calor...
es amor odio porque ese calor me deja casi inerte y me da rabia el no tener ganas de hacer nada más, de sentir que soy incapaz de hacer nada más...
pero también es amor, porque disfruto tardes así con alguien que quiero, tardes intensas, íntimas, y a la vez sencillas...
porque soy feliz con quien dusfrute una manguera, porque no me hace má feliz que una piscina, porque soy feliz con las cosas sencillas
y me gustaría que más personas entraran en mi juego y disfrutaran una tarde conmigo manguereándonos
en la radio pongo el cd de jorge ben jor, y suenan sus melodías, que todas me hacen viajar...
viajo y soy feliz en esta suspensión temporal, en donde no debo hacer nada más que pasar el tiempo, reír, soñar y amar
suenan y yo sentada ahí en ese banco en el patio trasero, donde casi todo es cemento
excepto por unas plantas que crecen indomables
salvajes
en un rectángulo de tierra que alguna vez será jardín, ese rectángulo que fue cemento, y que con nuestras manos de dimos aire a la tierra para que consiguiera respirar
y entre las grietas del cemento del patio trasero, crecen flores, flores que se abren y cierran según la luz del sol
estoy sentada con una jarra con agua, hielo y limones trozados
pesco la jarra y le pongo agua al recipiente que tiene el mate, mate helado, como los paraguayos...
es que en zona de campos, con este calor, zona de interior, no hay como tomar mate helado con hielo y limón.
a falta de piscina, porque al vecino no lo conozco, me manguereo.
me manguereo al sol, al calor, y el agua sale un poco tibia por la manguera, y poco a poco se enfría, y me mojo y nos mojamos con la manguera. y me río, y mientras em atacan con una chorro de manguera, siento que el calor que odio y me quita energías, ahora me hace vivir... y es por eso que es amor odio
la perra huye del agua, pero igual le llega.
me siento esta vez en una silla plástica de las blancas de jardín, y me seco al sol, y sigo escuchando jorge ben jor, y sigo tomando mate gelado
y me vuelvo a manguerear
y me vuelvo a secar
y vuelvo a tomar mate
y me manguereo
y me seco
y escucho jorge ben jor
y de repente el sol ya no calienta más el cemento del patio trasero
sin darme cuenta, la tarde acabó
.
.
.
me seco, se acaba el juego, baja el calor...
estos día me hice un mate helado
y aunque estaba rico, no fue lo mismo
y he estado escuchando jorge ben jor
y no ha sido lo mismo
debe ser la falta de calor
un par de cuadras y nos pregunta cómo tomar la avenida de la costanera, pffff, si él no sabe, que es limeño, menos nosotros turistas
pasa un puente, se detiene, abre la puerta, y con el cuerpo a medio salir del auto, le pregunta a un tipo cómo llegar a nuestro destino, debo decir que ya me estaba dando miedo, la verdad es que no sabía si lograríamos llegar a tiempo al recital...
40 minutos sin entender por dónde íbamos, sólo recuerdo que múltiples luces de colores, tubos de neón iluminaban el camino.... nunca había visto una ciudad que tuviera tantos Bingos y Casinos (obviamente nunca he ido a las vegas)
llegamos y nos sentamos en nuestras sillas, que eran bastante atrás, porque obviamente no compraríamos las más caras...
a un recital que fui en sao paulo, compré la más barata, y como no hay divisiones reales de espacio, una vez que empezaba el recital, todo el mundo se pasaba a las sillas caras desocupadas... así vi a Bajo Fondo Tango Club en sillas vip... aquí fue igual, una vez que empezaba el show, nos fuimos sillas adelante quedando en la fila como número 20.
yo no conocía jorge drexler, y debo decir que realmente fue un excelente show. tiene un dominio escénico fabuloso, realmente creativo a la hora de responder cualquier tipo de manifestación del público. él solo sustenta un show nada más que con su encanto y su guitarra.
fue de esos shows que uno sale feliz por haber ido, que vale la pena la inversión, así que gracias a Yoni por el convite.
uno sale feliz caminando con mucha otra gente que en ese minuto también comparte esa felicidad
es caminar por los jardines de la universidad y encontrarse frente a frente con un venado...
es de esas cosas que no las explicamos, pero acontecen fluidamente.
es encontrarse con el venado que huye de las personas, pero cuando te ve y se miran, nos miramos, entramos en un diálogo. y esta vez en vez de huir se me acerca, y camina hacia mí, quedamos a dos metros, y nos miramos otra vez. un par de segundos, estamos comunicados, sin palabras, hay energía.
nos miramos y nos encontramos en medio de una ciudad poblada, como un paréntesis en el espacio y el tiempo, sobre el pasto verde de una universidad que en ese minuto deja de serlo. deja de serlo y se convierte en un espacio a temporal de encuentro nocturno entre mi amigo venado y yo....
después de ese místico encuentro fuimos a comer a la bajada de baños, en barranco, bajo el puente de los suspiros
comida peruana nuevamente, es que quedé espirituada, y el espíritu me da hambre. casi llegando al local de "Javier", donde comeríamos respirando aire de mar, nos cruzamos con María Mercedes
con su traje de plush color vino, su peluca rubia y sus grandes curvas... maría mercedes nos dio una sesión fotográfica
y este corto ganó el festival de cine de valdivia 2006
y quizás por eso
en valdivia
me siento actriz....